¿Da el dinero la felicidad?

¿O simplemente es un medio de intercambio?

La respuesta la encontrarás en este post.

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Día a día vemos como el dinero lo compra todo. Se ha hecho dueño de nuestro tiempo, consejero del poder, y el emblema del éxito.

¿Quién pone en duda de que todo tiene un precio? ¿Hay algo acaso que el dinero no pueda comprar?

Parece que no hay nada que se resista a su presencia, y a esto se debe el poder que tiene hoy en día en nuestra sociedad.

Sin embargo, hay cosas que el dinero jamás podrá comprar. El amor de una madre por su hijo, el Sol de cada día, la posibilidad de vivir un día más con nuestros seres queridos.

¿Qué es el dinero?

Todo el mundo está continuamente en contacto con el dinero, pensando en dinero o buscando soluciones a problemas de dinero.

Pero el que sea un asunto común y cotidiano, no significa que sepamos realmente lo que es el dinero.

El dinero es un medio de cambio, nosotros damos algo, como puede ser nuestro tiempo, nuestro trabajo, o nuestras ideas; y cambio de esto nos pagan con dinero.

Por lo tanto, el dinero es un denominador común, que permite intercambiar lo que nosotros damos, por lo que luego vayamos a necesitar que nos den.

Esto facilita los intercambios y permite que cada cosa que hagamos tenga un valor en monedas, y luego estas monedas nos valen para comprar lo que queramos.

Por lo tanto, el dinero por si solo no tiene valor alguno, su valor surge de la capacidad para cambiarlo por otras cosas de nuestro interés.

Si en el supermercado no nos quisieran dar sus productos a cambio de nuestras monedas, el dinero entonces no nos serviría de nada.

Con esto quiero decir, que el dinero no es un fin en sí mismo, sino que es solo un medio para conseguir otras cosas.

¿Qué es la felicidad?

Esta es una pregunta difícil de responder, durante miles de años filósofos y pensadores han buscado la definición de felicidad, y cada uno ha encontrado su propia definición.

la felicidad 1

Por esto, en primer lugar podemos decir que la felicidad no es una fórmula, no existe una definición completa, sino más bien opiniones y puntos de vista.

La Real Academia Española de la lengua la define como: “Estado de grata satisfacción espiritual y física”.

Por aquí podemos empezar a construir nuestra visión.

Al hablar de un estado de satisfacción, hablamos de un estado interno. Y cada uno puede llegar a la satisfacción en distintas circunstancias, porque todos somos diferentes.

Por lo tanto, lo que a mi me hace feliz, puede no hacer feliz a otros. Por lo que cada uno buscará la felicidad a su medida.

La felicidad está relacionada con la elevada autoestima, con el sentimiento de plenitud.

Y a su vez, nuestra autoestima y plenitud, están relacionadas directamente con nuestros logros. Por lo tanto, cumplir nuestras metas y nuestros deseos, nos pone muy cerca de la felicidad.

Algunos se sentirán llenos consiguiendo dinero, otros entrenando su cuerpo, otros se pondrán como meta el estudio y el aprendizaje.

Por lo que, cada uno sentirá su plenitud alcanzando el objetivo que se haya propuesto.

¿Se puede comprar la felicidad?

Puede sonar una pregunta medio tonta, ya que yo al menos no conozco ninguna tienda que venda felicidad.

Evidentemente la felicidad no está al alcance del dinero, ya que no es un objeto. Nadie puede vender emociones, o comprar sentimientos.

Porque las emociones y los sentimientos, provienen del interior de las personas.

Cuando vemos que nos venden seguridad; en realidad acabamos comprando un servicio de alarmas para la casa.

La sensación de seguridad es interna, unos se sentirán seguros teniendo alarmas en la casa, otros viviendo en un barrio tranquilo…

Evidentemente la felicidad como objeto único no existe, cada uno es feliz haciendo ciertas cosas o en determinadas situaciones.

Algunos podemos sentirnos felices comiendo un domingo con nuestra familia, y obviamente la comida y la bebida que estemos consumiendo habrán sido compradas con dinero.

Pero esto no significa que el dinero nos haya hecho felices, sino que el dinero nos sirvió como medio para poder disfrutar de una comida en familia.

El dinero nos puede aportar un montón de comodidades y lujos, sin lugar a duda. Pero la sensación interna de plenitud, no puede comprarla.

Lecturas recomendadas:

¿Felicidad o comodidad?

Estos dos termino, que mucha gente suele dar por sinónimos, no lo son. De hecho hay una gran diferencia que los separa.

Podemos hablar de comodidad como algo externo, una cama cómoda, un coche cómodo. Y también como algo interno, relacionado a lo fácil, relajante, o conocido.

Podemos sentirnos cómodos en nuestra casa o con nuestra rutina, y aún así no ser felices.

La felicidad depende en gran parte de los logros de cada uno, de los objetivos y metas. Y todo logro conlleva esfuerzo, dedicación y sudor.

Por lo cual se hace muy difícil y es poco común, luchar por conseguir nuestros objetivos y a su vez sentirnos cómodos.

El dinero puede darnos comodidades, como viajar por el mundo, una casa lujosa, o el coche deportivo que tanto deseamos. Pero como hemos visto, la comodidad no es sinónimo de felicidad.

Conclusión

El dinero nos puede ayudar a ahorrarnos ciertas incomodidades que surgen de no tenerlo. Ya que  a mucha gente no le gusta su trabajo, pero necesita el dinero para poder vivir.

El dinero nos puede dar una casa más grande y cómoda, nos permite comprar todo lo que necesitemos y deseemos.

Por lo tanto la importancia del dinero es evidente y todos la conocemos, ya que sin dinero no podríamos suplir nuestras necesidades básicas.

Pero si lo que buscas es la felicidad, eso que llene tu alma y te haga sentir realizado, entonces la búsqueda la deberemos hacer en nuestro interior más profundo.

Encuentra eso que te apasiona, eso que te motiva, el sentido que quieras darle a tu vida, y dedícate a desarrollarlo en tu interior.

Para esto hace falta un gran conocimiento de uno mismo, y un duro trabajo para poder manejar nuestra vida y nuestros sentimientos a nuestro parecer.  

¿Y tú qué opinas?

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José Marcelino

Coach Financiero