¿Es posible ser feliz?

¿Es posible ser feliz a pesar de la crisis económica?

¿Es posible ser feliz a pesar de todos los disparates políticos, sociales y mediáticos que nos rodean?

¿Es posible ser feliz a pesar de la música que pone tu vecino, las manías de tu pareja, los atascos diarios y los virus informáticos?

¿Quieres ser feliz?

 

¿Se puede medir la felicidad?

Freud, el padre del psicoanálisis, no era muy optimista al respecto. Según él, el objetivo de la psicoterapia era la transformación de la desdicha histérica en la infelicidad común.

Sí, has oído bien…

Sin embargo,  la psicología positiva, centrada en el estudio científico de todo aquello que hace que la vida merezca la pena, tiene ahora suficientes datos como para contradecir al mismísimo Freud.

Vamos a hacer una prueba:

Puntúa tu nivel de felicidad, teniendo en cuenta tu vida en general. Elige un número comprendido entre 1 y 10.

Ahora adivina cuál es el nivel medio de felicidad en todo el mundo. Elige un número comprendido entre 1 y 10.

¿Sabes cuál es la media mundial? En torno al 7.

Lo más probable es que hayas dicho que tu nivel de felicidad es superior al de la media mundial.

¿Sabes por qué?

Porque tendemos a creer que la gente en general es menos feliz que nosotros. Y en general, nos equivocamos.

Dicho esto, lo que realmente te interesa saber es si es posible ser más feliz de lo que ya eres.

La respuesta es… ¡SÍ!

 

¿De qué depende tu felicidad?

De los factores externos: por ejemplo, la música a todo volumen que pone tu vecino.

De los factores internos (de ti): por ejemplo, tu paciencia ante los ruidos de tu vecino.

Uno de los hechos más sorprendentes que arrojan los estudios es que los factores externos, como el dinero, el clima, la edad o la belleza física, tienen muy poco impacto en la felicidad, pues representan sólo en torno al 10 %.

Y lo más interesante de todo:

¿Cómo puedes ser más feliz?

Desde luego no basta con leer este post. Este post te va a ayudar mucho, sí, pero además has de hacer una cosa esencial, que es…

¡PASAR A LA ACCIÓN!

 

Llegados a este punto, te preguntarás…

 

¿Qué es la felicidad?

Podemos definir felicidad como el  estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno.

Qué sencillo, ¿verdad?

La felicidad es la suma de muchas pequeñas cosas, que has de aprender a apreciar en su justa medida.

Para ello, presta mucha atención a  las siguientes 50 reflexiones.

Léelas con detenimiento, una por una, sin prisa, asimilando el poder de cada palabra.

Vamos allá con…

Las 50 reflexiones para ser feliz:

  1. Sin rencor: el rencor y el deseo de venganza te envenenan, te hacen mucho daño. El odio pasa factura, pues genera más odio.
  1. Quiere a quien te quiere: la familia, los amigos, los que te quieren y los que siempre están a tu lado, tanto en los momentos buenos, como en los malos, son quienes deben tener prioridad en tus atenciones, cariño y detalles. Es de sentido común.
  1. Sé realista: sé moderado y no montes películas sobre posibles maravillas que nunca llegarán. Hay que soñar, sí, pero sin perdernos entre las nubes. Hay que mantenerse cerca de la realidad, cerca de terreno que pisamos.
  1. Comparte: compartir es vivir. Vivir es compartir. Comparte las alegrías, pues es muy gratificante. Comparte las penas también, pues de esta manera tu mente se libera y tu sufrimiento se reduce.
  1. Vive tu vida y deja que los demás vivan la suya: escucha, anima, sonríe, espera, abraza, ayuda, pero nunca juzgues a los demás. En todo caso, juzga sus acciones. Dedícate a organizar tu vida y deja que cada uno se ocupe de sí mismo.
  1. Todo esfuerzo tiene su recompensa: todo esfuerzo es positivo y refuerza a la persona que trata de mejorar y de superarse. Si tus esfuerzos no producen los frutos que esperabas, no te inquietes, porque ya te han fortalecido interiormente.
  1. Disfruta de todo lo que te rodea: sé consciente de lo que haces, de lo que dices, de lo que tienes, de lo que estás viviendo. Párate. Quédate quieto, sin hacer nada. Cierra los ojos y respira profundo. Siente la paz y felicidad que te rodea. Esto es la felicidad.
  1. Mantén siempre la calma: cuanto más tensa, grave y crítica sea la situación que te estresa, más paz interior debes activar y generar en ese momento. Todo se vence con lo opuesto, aplicado de manera más intensa y constante.
  1. Tú tienes TODAS las respuestas para ser feliz: todas las respuestas posibles están dentro de ti y aflorarán por sí mismas si sabes pararte, reflexionar, calmarte y actuar con inteligencia.
  1. La felicidad está en cualquier cosa que hagas hoy: sólo depende de ti. Y para ello has de estar convencido de que ser feliz sólo depende de ti. ¡Créetelo! Es una verdad incuestionable.
  1. Todo puede estar bien si tú lo decides: las cosas pueden irte bien siempre si las aceptas y dejas que sucedan hasta que tu calma y el tiempo las convierten en insignificantes. Depende sólo de… ¡¡¡ TI !!!
  1. Todo lo que consideres que es un problema… ¡¡¡ LO SERÁ !!!: recuerda que todo lo que consideres un problema y lo vivas como tal se convertirá en algo grave para ti simplemente por la valoración negativa que has hecho. Es tu valoración de los hechos lo que realmente te hace daño.
  1. Si quieres ser feliz, simplifica: ser feliz es simplificar, establecer prioridades y disfrutar de las pequeñas cosas.
  1. Siempre hay luz al final del túnel: recuerda que SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, después de cada noche viene el día, por muy oscura y terrible que sea la noche. De la misma forma, todo túnel tiene un final y al final del mismo se vislumbra la luz. Todo problema tiene solución. No dramatices y ten por seguro que esto es así.
  1. Eres lo que piensas, eres lo que sientes, eres lo que dices, eres lo que haces: piensa en ello profundamente y verás que es cierto.
  1. Tú tienes dentro de ti la solución a tus problemas: lo creas o no, esto es así para todos los seres humanos. ¿Por qué? Porque nadie conoce mejor que tú tu vida, tus capacidades, tus recursos, tus aciertos, tus fallos, lo que deseas y los medios que tienes. No busques la solución fuera de ti. Empléate a fondo y búscala dentro de ti hasta que la encuentres.
  1. Autocontrol siempre: en cualquier circunstancia, por muy compleja que ésta sea, has de mantener el autocontrol y dominio de ti mismo. Tener calma y paz en la expresión de la cara produce efectos relajantes en el ambiente y en los demás. Asimismo, provoca respeto y admiración. Ya sabes…
  1. Sé siempre optimista: sé positivo en todo momento, sonríe y ríe todo lo que puedas, ten pensamientos positivos continuamente, usa todas las palabras constructivas que puedas.
  1. Haz lo que te gusta si es bueno y no perjudica a nadie: haz lo que te gusta, siempre que no te perjudique ni a ti ni a nadie. Esto te traerá un gran satisfacción personal, que se convertirá automáticamente en una mayor felicidad.
  1. Ten objetivos a corto, medio y largo plazo: valora tanto las cosas pequeñas como las grandes. Ponte objetivos a corto, medio y largo plazo, que sean ambiciosos y, al mismo tiempo, alcanzables. El conjunto de objetivos, esfuerzos, ilusiones y resultados obtenidos te proporcionará una gran sabiduría y bienestar.
  1. Si quieres… ¡¡PUEDES!!: tú eres capaz de dar respuestas adaptativas a las distintas situaciones difíciles que puedan surgir. La fortaleza es necesaria cuando llega una enfermedad, perdemos a ser querido y la vida parece que nos da la espalda. Todo tiene su parte positiva, aunque a priori no lo veas. Busca el lado positivo de todo y serás más feliz. No hay nada que no puedas resolver. Tienes todos los recursos dentro de ti. Si quieres…¡¡PUEDES!!!
  1. Respeta a los demás y respétate a ti mismo: el respeto que debemos exigir a los demás es el mismo que debemos profesar a todos, con independencia de que se trate de nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo o desconocidos. Inculca el valor del respeto a los niños desde que nacen. Te lo agradecerán cuando sean adultos. Y no olvides: respétate a ti mismo sin dudarlo un instante, en todo momento, con firmeza y convicción. Tú eres tu mejor amigo, así que tienes que tratarte de maravilla!!!
  1. Aprende de TODOS los que te rodean: las personas que nos rodean, con sus actitudes, críticas, alabanzas, defectos, miserias, valores, penas, alegrías, tristezas y risas nos ayudan a conocernos mejor y a ser mejores. Recuerda: “Ningún hombre es enemigo tuyo. Todos los hombres son tus maestros”.
  1. Sé como realmente eres: fuera engaños y máscaras. Verás como obtienes un gran bienestar psicológico y emocional. No te autoengañes, pues te producirá mucho estrés.
  1. Define tus valores: piensa cuáles son los valores más importantes en tu vida. Puede ser la serenidad, la bondad, el equilibrio, el respeto, la paz,…Elige los que te llenan más y aplícalos en el día a día.
  1. Lucha por todo lo que deseas: todos tenemos una vocación, una pasión, algo que verdaderamente nos motiva. Si aún no lo has descubierto, busca dentro de ti y es seguro que lo encontrarás.
  1. Acéptate a ti mismo: te has quitado las máscaras, has desnudado tu mente y tu corazón y te has descubierto tal cual eres. Ahora acéptate, quiérete y perdónate, pero no dejes de ilusionarte y de dinamizar tu vida, porque estar bien contigo mismo es crecer, es existir, es…¡VIVIR!
  1. Actúa de forma consciente, con entusiasmo y pasión: si lo haces, el universo estará a tu favor. Camina por la vida ilusionado, apasionado y pletórico. Piensa siempre en positivo. Busca siempre el lado positivo de las cosas. Siembra cosas buenas y recogerás cosas buenas.
  1. Educa a tu hijo en la felicidad: la vida del niño debe ser alegre, segura, llena de un amor sin condiciones, plena de risas, de respeto y confianza. Da ejemplo. Es tu obligación estimularle al máximo para sacar lo mejor de él. Créale hábitos positivos. Será un niño feliz y será un adulto feliz. Serás un padre feliz.
  1. Domina tus palabras, gestos y actitudes: reflexiona sobre esto con tranquilidad. Los gritos, los insultos, las descalificaciones, las burlas y los desprecios sólo conducen al fracaso. Toma el control de ti mismo. Actúa con serenidad, amabilidad e inteligencia. Verás los frutos rápidamente.
  1. La vida es para disfrutarla, no para padecerla: cada persona, con sus sentimientos, pensamientos, actitudes y carácter es quien convierte su existencia en un valle de lágrimas o en una experiencia única, gratificante y positiva. Mantén alta tu autoestima. Tú vales mucho, y lo sabes. Piensa en todas las cosas buenas que te rodean. Lucha por conseguir más cosas buenas. Deja atrás las penas. Vive el presente con alegría. Piensa en el futuro con ilusión.
  1. Sonríe, sonríe, sonríe: sea cual sea tu edad, temperamento, estado de ánimo o el problema que te afecte…¡NO DEJES DE SONREÍR!!! Prueba simplemente a subir las comisuras de los labios cuando te asalte una idea negativa y comprobarás que los efectos euforizantes y positivos de este sencillo gesto son INSTANTÁNEOS!!! Hazlo mirándote al espejo. Es el mejor antidepresivo que hay. Sin efectos secundarios. Siempre funciona. Por favor, SIEMPRE, por muy mal que estén las cosas, esboza voluntariamente una sonrisa.
  1. Sé amable: el sabio siempre es amable. Por tu propio bien, camina por la vida con amabilidad y bondad. Sólo atraerás cosas buenas.
  1. Disfruta en compañía: siempre que puedas, comparte tus alegrías, tus éxitos, tu tiempo,…Recuerda que el secreto de una vida más plena y feliz consiste en saborear la propia existencia, a ser posible, en compañía de otras personas.
  1. Da más a los que amas: está bien que seas amable y generoso con los extraños. Pero también es lógico que debes ser incluso más amable y generoso con aquellos a los que amas. En realidad, y en estricta justicia, las personas que nos aman merecen “doble ración” en todo. Es cuestión de sentido común.
  1. Cada día es único y maravilloso: cada día encierra en sí muchos motivos para sentirte feliz. Descúbrelo tú mismo y vívelo. Hoy también es tu día si tú así lo decides. Hazlo por ti.
  1. Que nada ni nadie te arrebate tu paz interior: no dejes que nadie te quite la sonrisa del alma. Si lo consigues, por muchos que sean tus defectos, limitaciones y carencias, conseguirás ser verdaderamente grande, a pesar de tus pequeñeces…Recuerda: estás caminando a paso firme por la senda de la sabiduría y, aunque eres humano, ya estás a otro nivel y pocas cosas y personas podrán hacerte daño.
  1. Nunca te autolimites ni permitas que nadie te limite: corre hacia tus miedos. Henry Ford decía: “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto”. En Asia atan la pata de los elefantes a una estaca cuando son crías, lo que les impide escapar. Cuando crecen les siguen atando a la misma estaca, que podrían destrozar fácilmente, porque asumen que no podrán huir. ¡Es horrible! En la vida pasa, en muchas ocasiones, lo mismo: nos AUTOLIMITAMOS o nos LIMITAN, de tal forma que muchas veces creemos que no podemos, y no podemos, y otras nos dicen que no seremos capaces, y ni siquiera lo intentamos y, consecuentemente, no somos capaces. Existe una serie de barreras invisibles, que están ahí simple y llanamente porque nosotros o nuestro entorno las ha creado. Es hora de eliminar ese aura de imposibilidad de ciertos objetivos. Hay que dejar de decir “no puedo”, o “eso no es para mí”, o “me parece imposible”. Porque la realidad es bien distinta. La realidad es que con trabajo y dedicación sí puedes, eso también es para ti y hacerlo no resultará en absoluto imposible. Si acaso, un tanto sacrificado, pero poco más. Una vez suprimas esas barreras, comprobarás que aquello a lo que tanto temías no es tan complicado. Comprobarás que TÚ eres mucho más grande de lo que pensabas.
  1. Conócete a ti mismo y acéptate tal como eres: has de conocer tu verdadero interior, el auténtico, sin máscaras ni trampas, con tus fortalezas y con tus debilidades. Además, has de aceptarte de buen grado, sin complejos, como eres en la realidad. Si lo haces, serás tan fuerte que podrás vencer todas las dificultades y lograrás los objetivos que te propongas, con un optimismo real basado en lo que eres de verdad. Has de ser optimista, sí, pero también realista, con los pies en el suelo.
  1. Relaciónate con los demás: si en estos momentos, por el motivo que sea, te encuentras recluido en casa desde hace tiempo y rehuyes el contacto con los demás, has de cambiar YA. No es posible vivir felizmente, ni con salud física y mental durante largo tiempo, si no mantienes contacto con otras personas. Piensa que el hombre es el ser social por naturaleza. La soledad absoluta nos enferma y mata. No lo dudes. Por tu bien, sal de ti y relaciónate con los demás. La comunicación nos humaniza, cualifica, mejora, construye,…y nos da felicidad!!!
  1. Deja de preocuparte por el dinero: el dinero es un elemento fundamental para disfrutar de una buena vida. Es una pieza más de las muchas que conforman el puzle de nuestra felicidad. ¿Cuánto dinero necesitamos? La respuesta reside en nuestra actitud. Poco dinero puede ser tremendamente provechoso y mucho totalmente inútil. O viceversa. Depende. Los ricos no están exentos de problemas. Muchos de ellos caen en la codicia y para conseguir lo que desean no requieren de esfuerzo ni dedicación, por lo que sus vidas están vacías. No te preocupes por el dinero. Ocúpate de él.
  1. Disfruta de las pequeñas cosas de la vida: Básicamente no hay grandes cosas en la vida. La vida es la suma de muchas pequeñas cosas que te pasan en cada momento. Acepta la satisfacción que te da cualquier detalle, por muy pequeño que sea. Abre tu mente…
  1. Trabaja para vivir, no vivas para trabajar: el trabajo NO lo es todo en la vida. NO debemos vivir únicamente para trabajar. NO podemos morir sin haber realizado algún trabajo que nos haya llenado de verdad.
  1. Elimina tus deudas: intenta estar lo menos endeudado posible. ¿Para qué? En primer lugar, para ser feliz. Además, ¿sabes qué negocio reporta mayores beneficios a las entidades financieras? Las deudas, en sus múltiples versiones. Si para ellos el mejor negocio son las deudas, eso quiere decir que para ti las deudas son el peor negocio. Ya sabes… 
  1. Olvida las creencias que te limitan: Sobre lo que puedes o no puedes hacer, sobre lo que es posible o imposible. A partir de ahora no permitas que tus creencias te limiten. Abre la mente y siente…
  1. Deja de quejarte: Deja de quejarte de tantas cosas, personas, situaciones, injusticias y demás que te hacen infeliz. ¿No ves que no sirve de nada? NADA NI NADIE puede hacerte infeliz. Ninguna situación puede hacerte infeliz a menos que tú lo permitas. La solución no está fuera de ti, sino dentro de ti.
  1. No te resistas al cambio: El cambio ha venido para quedarse, te guste o no, así que es mucho mejor que lo aceptes. El cambio es bueno, pues te ayudará a moverte, a mejorar. El cambio te ayudará a hacer mejoras en tu vida y en la vida de los que están a tu alrededor. Sigue tu camino y acepta el cambio. ¿Para qué? Para ser feliz.
  1. Renuncia a tus miedos: El miedo es una ilusión. El miedo en realidad no existe. Tú creas el miedo. Todo está en tu mente. No puedes corregir el mundo exterior, pero sí el interior. Dicho esto, lo inteligente es que corrijas tu interior, con lo cual facilitarás que el exterior se ponga en su lugar. Roosevelt decía: “De lo único que tenemos que temer es del propio miedo”.
  1. Abandona las excusas: Ya no las necesitas. Muchas veces nos limitamos por la gran cantidad de excusas que usamos. Trabaja en la mejora de ti mismo. No te quedes atascado. No te mientas a ti mismo. Abandona para siempre las excusas.
  1. Abandona el pasado: Piensa que el presente es todo lo que tienes y todo lo que siempre tendrás. Deja de engañarte a ti mismo. Disfruta de la vida. Disfruta de cada momento. Disfruta de todo lo que te rodea. Piensa que la vida es un viaje. Vive el presente, pues es lo único que tienes.

Y ahora te pregunto:

¿Quieres ser feliz?

Ya sabes…

Si quieres ser feliz, aplícate cada una de las “50 reflexiones para ser feliz”.

Intégralas muy bien dentro de ti, pues en el próximo post seguiremos hablando de ello.

 

¡Que seas muy feliz!

José Marcelino Pérez