En el post anterior hablamos de los 7 primeros pasos definitivos para ser feliz.

Ahora vamos a ver el resto.

¡Adelante!

PASO NÚMERO 8: PERDONA Y SÉ AGRADECIDO

Perdona:

Las personas felices saben que guardar rencor hace daño. Por ello, perdonan a los demás para su propia tranquilidad. Cuando cometas un error, además de aprender de él, perdónate a ti mismo.

Sé agradecido:

Desarrollar una actitud de gratitud es un hábito común entre las personas felices. Date cuenta de todo lo que tienes, hasta lo más trivial, y sé agradecido con tu familia, tus amigos, tu trabajo, tu salud,…

Tómate el tiempo necesario para agradecer y expresar tu gratitud a los demás. Te lo agradecerán de corazón y tú te sentirás mucho mejor.

Coge tu cuaderno y un bolígrafo y realiza estos dos ejercicios. Están diseñados para aumentar tu felicidad. 

EJERCICIO Nº 1

Escribe una carta a alguna persona por la que te sientes agradecido. Después, léesela en voz alta.

EJERCICIO Nº 2

Escribe cada noche, antes de acostarte, 3 cosas positivas que han sucedido durante el día. Es más fácil de lo que crees. Cuando las revises posteriormente te darás cuenta de que en tu vida hay muchas cosas positivas. Muchas más de las que te crees…

 

PASO NÚMERO 9: CUÍDATE TODO LO QUE PUEDAS

Las personas felices se cuidan para estar y sentirse bien.

Cuida tu mente, tu cuerpo y tu salud.

Medita:

Hay estudios que evidencian que las personas que meditan a diario desarrollan más las partes del cerebro asociadas a la compasión y la conciencia. Asimismo, las partes relacionadas con el estrés se reducen.

Meditar sirve para relajarse y clarificar nuestra mente, lo cual contribuye a nuestra propia felicidad. Además, aumenta la creatividad y estimula la inteligencia. Como ves, todo son ventajas, así que… ¡Ponte a meditar!

Haz ejercicio:

Hacer ejercicio eleva el estado anímico y es una de las primeras recomendaciones que se hace a las personas con depresión. Hay estudios que afirman que el efecto aumenta si el ejercicio se realiza en un entorno natural. Curiosamente, es aún mayor si se trata de un entorno natural con la presencia de agua, es decir, el mar, un río, un lago,…

Con frecuencia pensamos que no tenemos tiempo para hacer ejercicio, pero sólo 10 minutos al día son suficientes para hacernos un poco más felices.

¿No tienes 10 minutos que sacar de tu apretada agenda?

El ejercicio tiene un efecto tan profundo en nuestra felicidad y en nuestro bienestar que se ha convertido en una estrategia eficaz para combatir la depresión, la ansiedad,…

Los beneficios del deporte no se limitan a las personas deprimidas. Igual que sus efectos son positivos en éstas, lo son en cualquiera que haga ejercicio y desee ser un poco más feliz a lo largo del día. Una buena opción es correr, nadar, caminar, montar en bicicleta,…

Duerme lo suficiente:

Conseguirás ser menos susceptible ante las emociones negativas. Dormir es muy importante para que el cuerpo se recupere de su actividad diaria y tiene efectos muy positivos en nuestra alegría. Esto se debe al hecho de que los estímulos negativos se procesan en la amígdala y los estímulos positivos en el hipocampo. La falta de sueño afecta con mayor intensidad al hipocampo, por lo que las personas que duermen mal tienen mayor tendencia a recordar con intensidad los hechos negativos y a olvidar los positivos.

Come de manera saludable:

Come productos frescos y naturales. Cuanto menos procesados estén, mejor. Bebe mucha agua. Piensa que somos lo que comemos…

Pasa tiempo al aire libre:

Esto hará que aumente tu alegría y buen humor. Además, desencadena la reflexión y mejora la memoria. Así, aunque sea simplemente en el descanso para comer, reserva unos minutos al día para que te dé el aire.

Ten sentido del humor:

Decía Chaplin:

“La vida es una tragedia en el primer plano,

pero una comedia en el plano general”

Su célebre vagabundo, una víctima de la crisis de los años 30, se convirtió en el icono de la comedia del siglo XX. En esta nueva crisis seguimos empleando el humor para sobrellevar sus consecuencias. Una muestra de ello son los carteles que se pueden ver en los escaparates de algunas tiendas:

“Se necesitan clientes,

con o sin experiencia”

Está más que comprobado que la risa combate el estrés y las emociones negativas. Además, eleva el estado de ánimo.

Las personas con estilos humorísticos positivos, es decir, no agresivos o crueles, tienden a ser más resistentes a la depresión, tienen mayor autoestima y son más felices. Basta con que salgas a echarte unas risas con los amigos. También puedes acudir a un espectáculo cómico. O lo que tú quieras…

Para fortalecer el sentido del humor es recomendable jugar mucho. Sí, has oído bien, JUGAR, como hace un niño.

La idea es que emules el maravilloso mundo de fantasía de los niños. Puedes hacer algún juego de improvisación teatral o también puedes seguir un “diario humorístico”, que es un diario en el que vas apuntando lo que más gracia te hace a lo largo del día. Suena muy bien, ¿a que sí?

Por cierto, el humor con que afrontamos las primeras horas del día puede condicionar la jornada completa, así que es muy importante dormir bien.

Ah, no te olvides de esto:

SONRÍE

SONRÍE

Y

¡¡¡SONRÍE!!!

 

 PASO NÚMERO 10: MEJORA TU INTELIGENCIA EMOCIONAL

El psicólogo americano Daniel Goleman publica en 1995 el libro “Emotional Intelligence”, el cual supone un antes y un después en el campo de la inteligencia emocional. Para Goleman, la inteligencia emocional consiste en:

Conocer las propias emociones

El principio de Sócrates “Conócete a ti mismo” se refiere a esta pieza clave de la inteligencia emocional. Es necesario tener conciencia de las propias emociones, es decir, reconocer un sentimiento en el momento en que ocurre. Una incapacidad en este sentido nos deja a merced de las emociones incontroladas.

Manejar las emociones

La habilidad para manejar los propios sentimientos a fin de que se expresen de forma apropiada se fundamenta en la toma de conciencia de las propias emociones. La habilidad para suavizar expresiones de ira, furia o irritabilidad es fundamental en las relaciones interpersonales.

Motivarse a sí mismo

Una emoción tiende a impulsar una acción. Por eso, emoción y motivación están íntimamente relacionadas. Encaminar las emociones, y la motivación consecuente, hacia el logro de objetivos es esencial para prestar atención, automotivarse, controlarse y realizar actividades creativas.

El autocontrol emocional lleva a demorar gratificaciones y a dominar la impulsividad. Las personas que poseen estas habilidades tienden a ser más productivas y efectivas en las actividades que emprenden.

Reconocer las emociones de los demás

Un don de gentes fundamental es la empatía, la cual se basa en el conocimiento de las emociones de los demás. La empatía es la base del altruismo. Las personas empáticas sintonizan mejor con las sutiles señales que indican lo que los demás necesitan o desean. Esto las hace apropiadas para profesiones como profesores, orientadores, pedagogos, psicólogos, psicopedagogos, médicos, abogados, vendedores, etc.

Establecer relaciones

El arte de establecer buenas relaciones con los demás es, en gran medida, la habilidad de manejar las emociones de los demás.

La competencia social y las habilidades que conlleva, son la base del liderazgo, la popularidad y la eficiencia interpersonal. Las personas que dominan estas habilidades sociales son capaces de interactuar de forma suave y efectiva con los demás.

Variables como la extroversión, el número de amigos, la frecuencia de las relaciones sexuales o el hecho de estar casado están directamente relacionadas con la felicidad, como lo están otros factores con un importante elemento social, como son el empleo y la religiosidad.

Por ello, es importante cuidar este aspecto de la vida, que requiere tiempo, dedicación y generosidad.

Te preguntarás:

¿Y cómo lo puedo poner en práctica?

Muy fácil.

Haz 5 buenas acciones en un mismo día.

¿Esto qué quiere decir?

Que realices tareas de ayuda o apoyo a otras personas de manera desinteresada. Y verás qué bien te sentirás tú y se sentirán los demás…

Sigue uno a uno Los 10 Pasos Definitivos para Ser Feliz y ya verás cómo,  de manera “mágica”, mejora tu vida.

¡Que seas muy feliz!

 

José Marcelino Pérez