¿Sabes qué es realmente una deuda?

Es una obligación de pagar una cantidad de dinero a una persona u organización (empresa privada, administración pública, etc.) en el momento actual o en una fecha posterior.

No te endeudes a lo loco

Antes de endeudarse hay que ver si la operación merece la pena o no. Además, hay que leer muy bien los documentos que se firman.

Si no entiendes algo, que es muy normal, simplemente pregunta. Guarda la timidez en el cajón y lucha por tus derechos. Si no entiendes lo que te explican, vuelve a preguntar y, asimismo, contrasta esa información preguntando a otra persona. Contrasta la opinión de ambas y saca tus propias conclusiones. Pero, por favor, si sigues sin entenderlo, no tengas prisa. Sigue investigando, preguntando, leyendo y demás. No tengas prisa en firmar algo que no entiendes porque te presionan o “se acaba el tiempo”. Puedes pagarlo caro durante mucho tiempo…

Durante la última crisis ha habido muchos millones de personas y empresas que han gestionado mal sus deudas. A raíz de ello, llevan años intentando arreglar la situación.

Vamos a ver la diferencia entre la deuda “buena”, la deuda “mala” y la deuda “pésima”.

 

Deuda “buena”

En términos generales, tiene sentido endeudarse para adquirir algo que pueda aumentar su valor con el paso del tiempo, de forma que en el futuro tenga un mayor valor que la suma de su precio inicial más el coste de la financiación.

 

Deuda “mala”

Es la deuda que se contrae para adquirir bienes que no necesitas o que no puedes permitirte, y que no necesariamente van a aumentar de valor en el futuro.

¡OJO!

Nunca uses un préstamo al consumo con un plazo de amortización superior a la vida del producto financiado.

Ejemplo: préstamo a 3 años para pagar las vacaciones de este verano. Es un error garrafal, pues estás pagando una deuda durante 3 años por algo que consumes en 15 días. ¿A que no tiene ningún sentido?

 

Deuda “pésima”

Consiste en pagar una deuda con otra deuda. Es lo peor que puedes hacer. Es muy peligroso, pues si no controlas la situación al 100% se puede producir un efecto de bola de nieve, con lo que la deuda crecerá rápidamente y de manera totalmente descontrolada.

Ten cuidado con las deudas. Hay que gestionarlas siempre con la cabeza bien fría. Y si tienes dudas, pide a alguien de confianza que te ayude.

 

¡Que tengas un fantástico día!

José Marcelino Pérez

Coach Financiero